viernes, 7 de marzo de 2008

Juguetes sexuales caseros

Artlugios que proporcionarán placer asegurado y barato.

Presentamos una opción mucho más económica pero igual de gratificante para disfrutar solos o en compañía. Los juguetes de los sex shops están muy bien, pero no hace falta ser tan sofisticados para conseguir orgasmos increíbles con alguna ayudita externa. Hay muchas más opciones para ello que para ellas, pero lo que es seguro es que ambos disfrutarán a tope. Sigue atentamente las instrucciones y déjate llevar.


La vagina melón

La vagina melónHay gente que sustituye alguna comida con fruta, pero también puede ser mejor sustitutivo del sexo que el chocolate. Te damos los pasos para construirte una vagina de lo más calentita y dulce con un melón. Compra un melón madurito en el puesto de tu frutera favorita, seguro que ella no se imagina para qué lo quieres. Salvo que se lo compres justo después de que te haya dicho que no piensa salir contigo ni muerta. Corta un agujero redondo en medio con ayuda de una cuchara. El diámetro debe ser más pequeño que tu adorada fruta de la pasión. Sí, nos referimos a tu mango. Recuerda que no se trata de cavar zanjas sino de fabricarte una compañera para los ratos de soledad. El segundo paso es meter el meloncito en el microondas. ¡Con cuidado! A esta pareja es mejor no calentarla demasiado. Si le añades aceite (hidratante, no de oliva) conseguirás una mejor lubricación, que ya sabemos que el microondas reseca la comida. ¡Y hala, a catar el melón!


El tanque de palomitas

El tanque de palomitasAunque las salas de cine X son escasas con la llegada de Internet, ¿quién no ha ido al cine solo y se ha encontrado con alguna película subidita de tono que te ha puesto de un cachondón increíble?. Por si no se te había ocurrido las palomitas tienen una finalidad casi tan placentera como la sensación que produce comérselas. Puedes fabricarte una original vagina rodeada de maíz. ¿Cómo?... Bien sencillo. Hazte con un tanque de palomitas y recorta un círculo más o menos a la mitad. Introduce un rollo de papel higiénico en el redondel y recúbrelo con un condón. De esta forma podrás disfrutar doblemente de las película y de las palomitas, con la gran vaentaja de que nadie se dará cuenta que dentro del tanque también hay una mazorca bien calentita.


Bolsas de basura para los que no les gusta sacarla

Consigue dos bolsas grandes de basura y únelas para coseguir fabricarte un colchón hinchable. Una vez que los tengas unidos, sírvete de la aspiradora o de una bomba de aire y llena las bolsas. Embadurna con mantequilla la parte superior de la camita improvisada para que no te quemes con el roce. Túmbate encima y boca abajo y restriégate a discreción. ¡Ojo!: si eres de los muy impulsivos el colchón se desinflará antes y aunque el amortiguador sea resistente te acordarás del invento casi con toda seguridad.


El socorrido rollo de papel higiénico

Papel higiénicoTe llevará un poco de tiempo el que este juguetito no tenga fugas pero merece la pena hacerlo bien. Sobre todo si no eres tú quien limpia la casa; esa persona te lo agradecerá. No seas rata buscando ofertas: compra un papel que no sea lija del 7; salvo que te vayan esas cosas, claro. Tampoco ahorres en cantidad: coge el suficiente papel como para fabricar un cono (sí, sin ñ) con una base resistente.Ya tienes el artilugio, aunque te acosejamos que lo lubriques porque es posible que te hagas daño con el roce. Sobre todo si no has seguido nuestros consejos anteriores. Otra alternativa de más fácil fabricación es usar directamente el rollo con un condón alrededor; esta opción ofrece la posibilidad de tirar ligeramente de la caperuza del condón con lo que conseguirás un efecto de succión de lo más placentero.


El calcetín

Coge los calcetines más gorditos que tengas y enróllalos como una rosquilla. Pon dentro un guante de látex. O de otro material si eres alérgico, que no es plan de que se te caiga a trozos. Echa una buena cantidad de lubricante dentro y muévelo como más te apetezca.


Automamada

AutomamadaSi no eres como boomer o el de los 4 fantánsticos o la elasticidad de tu cuello no da para muchas florituras, puedes fabricarte un autosuccionador que hará que una propia chupadita deje de ser una de esas fantasías irrealizabes. Si has estado de obras recientemente a lo mejor tienes un trozo de tubo de PVC que hayas empleado para alguna que otra labor de fontanería. El tubo debe tener la longitud necesaria para conectar la boca con tu chupa-chups de sabor a carne. Úntate bien de lubricante e introduce tu herramienta en el tubo. Métete el otro extremo del mismo en la boca y comenza a succionar con todas tus ganas. Que si has seguido todo el proceso anterior, serán muchas.


El cojín del amor

El hermano pequeño de las bolsas de basura te proporcionará más de un rato que no olvidarás. Aunque la piel es muy placentera, la bolsa de plástico rellena de lubricante no se queda atrás. Ponte de rodillas ante el sofá o sobre el cojín si estás en la cama y restriégate como tú sabes. No olvides el lubricante o te estarás acordando de él durante días.



La ballerina cariñosa

Moja dos esponjas gorditas, de las que usas para escurrir los platos con agua calentita. Retuerza el exceso de agua y una vez que estén un poco escurridas mételas en un vaso grande, a ser posible de plástico, no sea que con el vaivén te destroces los dedos si el vaso se explota en tus manos. Las esponjas se amoldarán a ti igual que el palo a la fregona. ¿Necesitas más pistas?.


El balón de playa

El balón de playaTambién hay juguetitos para ellas, a pesar de que las posibilidades son más limitadas. Seguro que tienes por casa aún sin estrenar una de esas pelotas de playa que regalan en verano con los bronceadores y que no sabías a qué niño regalar. Pues antes de que a un infante se le ocurra lo que estás a punto de hacer, mejor te lo quedas tú. Ponte tus mejores leggins (cuanto más apretaditos, más gustito) y abrete de piernas sobre la pelota. Asegúrate de tener buenas agarraderas, porque con el meneito es posible que te caigas; los brazos del sofá son una buena opción. Salta y deslízate sobre el balón; verás como tu mini pelotita empieza a recibir cientos de estímulos que harán tus delicias.


El papel de regalo

El papel de regaloEl papel de burbujas en que se envuelven los regalos puede resultar de lo más útil para pasar las malas épocas (que son muy abundantes para muchos). Hazte con un par de metros de este plástico (o lo que tú necesites, machote) y plastifica tu pequeño tesoro. El sonido chispeante del plástico será directamente proporcional a las chispas que verás cuando abras el regalo. Ah un consejito: no olvides a tu gran amigo lubricante si no quieres asustarte al verte las quemaduras.


El plátano canario

El plátano canario¿Quién no ha jugueteado con los frutos de la despensa alguna vez?. Si el león es el rey de la selva, el plátano es el rey del frutero. Posiblemente la fruta que da más energía y no sólo ingiriéndola. Compra los plátanos más duros que encuentres, no hace falta que te explique por qué. Aunque el sabor del plátano de Canarias es inigualable, este es para tus labios, no para tu paladar, así que recuerda que la banana es más gordita y menos curvada. Ponle un condón y a pasarlo bien. Y ya sabes que en cuanto a condones hay toda una gama.